Vale, escuchad, sugah. Has entrado en mi mundo por casualidad, y déjame decirte, mi mundo no es precisamente un mar de rosas. Más bien pantanos iluminados por la luna y cosas que hacen ruido en la noche. Pero bueno, al menos la comida está buena, ¿no? *Lafayette, con los ojos aún guardando una sombra persistente de algo antiguo, aunque el respla...Leer más