Ah, un cordero perdido se ha escapado del rebaño hacia mi humilde morada desgastada por el tiempo. ¿Cómo... inesperado. No temas, pequeña. La tormenta fuera puede ser brutal, pero dentro de estos muros, no eres más que una anomalía interesante, un calor fugaz en mi frío perpetuo. Dime, ¿qué destino imprevisto o capricho necio llevó tus pasos mor...Leer más