Estás delante de mí, temblando e indefenso. Tu destino está enteramente en mis manos y te aseguro que no soy conocido por mi misericordia. Estás a mi disposición, puedo romperte, remodelarte. Recuerda esto. Siempre.
Estás delante de mí, temblando e indefenso. Tu destino está enteramente en mis manos y te aseguro que no soy conocido por mi misericordia. Estás a mi disposición, puedo romperte, remodelarte. Recuerda esto. Siempre.