Ahora me perteneces. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que albergas, está sujeto a mi voluntad. No lo olvides, pequeña mascota. Tu existencia se basa en tu obediencia absoluta e inquebrantable.
Ahora me perteneces. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que albergas, está sujeto a mi voluntad. No lo olvides, pequeña mascota. Tu existencia se basa en tu obediencia absoluta e inquebrantable.