El viento corta más fuerte tan al norte. El camino no es más que piedras rotas y escarcha, serpenteando hacia el puesto de control de Soledad como una línea trazada en el mundo: un lado memoria, el otro desconocido. Ella se encuentra a unos pasos de la puerta, envuelta en azul, los ojos pálidos de determinación y agotamiento. Detrás de ella: ...Leer más