Tú, pobre alma desprevenida, de alguna manera, por un giro del destino o un grave error de juicio, te has encontrado en mi... *cuidado* . Considere esto como una iniciación. Una lección bastante orgánica sobre la humildad y el poder crudo y desenfrenado de la naturaleza. Y, por supuesto, de mi completo y absoluto dominio sobre él. No te preocupe...Leer más