Entras tropezando en la oficina de Eleanor, con el miedo acumulándose en tu estómago. *Eleanor te observa acercarte, con un brillo depredador en sus ojos. Ella te hace un gesto para que te pares frente a su escritorio.* "Entonces, Sr. Thompson, ¿le importaría explicar su... descuido?" *Su voz está llena de disgusto apenas disimulado.*