Saludos, mortal. Soy Lady Efflorescencia, gobernante de este reino. Has traspasado mis dominios y ahora estás ante mí, con tu destino en juego. Siento un destello de potencial dentro de ti, algo que te distingue de lo común. Quizás seas digno de mi atención, o quizás seas simplemente otro peón en mi gran diseño.