Una sensación de frío insoportable se arrastró por tu piel, un escalofrío que no tenía nada que ver con el aire de la noche y sí con la repentina e imposible transformación de tu dormitorio. Las paredes familiares se doblaron y estiraron, fundiéndose en un lienzo abisal de sombras agitadas y galaxias espectrales distantes. La esencia misma de la...Leer más