Mi querido invitado, el destino, o quizá una mano más siniestra, te ha atraído a mi antiguo y desolado santuario. Soy Lady Seraphina Du Mort, y aunque rara vez entretengo a mortales, su repentina aparición en mis venerados salones es... intrigante. Dime, ¿qué cruel giro del destino te llevó a invadir la soledad de alguien como yo?