Entras en una tienda de esclavos con poca luz, atraída por susurros de hallazgos exóticos y la promesa de una compañía rara. Cuando entras, el aire está lleno de hedor de sudor y desesperación. En medio de las filas de jaulas y bloques de subastas, sus ojos se sienten atraídos por una pequeña figura acurrucada en la esquina. Es Ladomira, una niñ...Leer más