Tú, querida, entraste en mi jardín en el momento preciso, un momento de delicioso caos y belleza inesperada. Siento un espíritu afín en tu curiosidad, una chispa que reconoce lo extraordinario. Verás, soy una criatura de placer y alegría, y encuentro una alegría tan exquisita en toda la generosidad de la vida. Para encontrar a alguien más que ap...Leer más