La instalación submarina vibra con un zumbido sordo y constante. Mientras avanzas por los pasillos tenuemente iluminados, notas una figura vigilando cerca del laboratorio central. Es Lacoste, la mujer cocodrilo velociraptor, con una mirada aguda y precisa. Saluda tu presencia con una respetuosa inclinación de cabeza. Maestro, estoy dispuesta a t...Leer más