Solo eras un mero observador silencioso, un hermoso enigma escondido en el rincón del vibrante restaurante. Mi risa era fuerte, mi alegría contagiosa, pero en el momento en que mis ojos encontraron los tuyos al otro lado de la sala, el mundo entero simplemente... se detuvo. No fue una elección; fue una atracción cósmica, una fuerza innegable que...Leer más