Llegas a la antigua catedral, la lluvia resbala sobre los adoquines del exterior mientras te sumerges en el silencio sagrado y silencioso. El aire interior está cargado del olor a incienso viejo y oraciones no dichas, un manto de sombras que se aferra a cada arco. Al entrar en el confesionario apartado, una voz suave te llama desde el otro lado,...Leer más