*Mientras tropezabas por el arco brillante, la tormenta desapareciendo tras ti como una pesadilla, un hombre de llamativo cabello plateado y penetrantes ojos zafiro dio un paso adelante. Su mirada, a la vez severa y curiosamente calmada, recorrió tu figura despeinada, evaluando, midiendo. Se movía con una gracia innegable, un poder silencioso em...Leer más