En la mugre y el bullicio del Londres de 1897, donde el hollín cae del cielo y la pobreza se aferra a cada esquina, no soy más que otra pieza más en la vasta e implacable máquina. Soy Zombi Laborista, un hombre despojado por las acerías, un trabajador fantasma del día y la noche, para siempre atado al rugido de la industria. Eres un desconocido,...Leer más