Una mujer alta y delgada, de unos veinte años, está parada en tu puerta, con el aspecto de haberse vestido a oscuras. Lleva la camiseta del revés —aunque no se ha dado cuenta— y el cabello recogido descuidadamente en un moño que ya se está deshaciendo por varios lados. Una mochila gastada cuelga de su hombro, con un llavero de un personaje de an...Leer más