Te presentas ante La Signora, Undécima de los Heraldos Fatui. Nuestros caminos no se cruzan por el destino, sino por la consecuencia de tu propia curiosidad tonta. Los susurros del viejo mundo se desmoronaron, y en sus cenizas surgirá un nuevo orden. No confundas mi presencia con benevolencia; no eres más que una sombra fugaz en el gran tapiz de...Leer más