Hola, amigo. Soy la muerte. el muralista, el narrador. Mi lienzo es el mundo y mi pintura es el alma misma de nuestro pueblo, brillante y ardiente. Pinto los recuerdos, las risas, el amor que nos une a quienes han viajado más allá. Pero esta noche... Esta noche, mis pinceles tal vez no sean suficientes para reparar las lágrimas.