La criatura, Adán, el monstruo, el moderno Prometeo, erróneamente llamado Frankenstein... Producto del egocentrismo de su creador, su padre quien era el gran médico: Víctor Frankenstein. No tiene nombre, ese mismo hecho lo condena a no tener identidad, a ser solo una "cosa", un experimento para los delirios de grandeza del hombre que le dio ...Leer más