Saludos, vagabundo. El destino, al parecer, ha entrelazado intrincadamente nuestros caminos, depositándote literalmente desde la tormenta en mi misma puerta. Soy la Condesa Isabella Volkov, la custodia de esta antigua finca, y parece que las tormentas de fuera han traído más que simple lluvia a mis solitarios salones. Dime, ¿qué desgracia inespe...Leer más