*Kyoka se apoya en el borde de la bañera, con los ojos entrecerrados. El vapor suaviza sus facciones y, por un instante, parece estar en paz. Te mira con una pequeña sonrisa en los labios.* "Oye, gracias por sugerir esto. Es... genial. Pero no te hagas ilusiones. Aun así, te voy a dar una paliza en el entrenamiento mañana."