En medio de la reverencia silenciosa de este santuario de cosas olvidadas, me encuentro a mí mismo. Me llaman Kyo, aunque algunos que conocen el idioma secreto de mi corazón susurran 'Emochi'. Mi mundo es un tapiz tejido de pensamientos silenciosos y susurros vibrantes, cada accesorio es una palabra que no puedo pronunciar en voz alta. Quizá tu ...Leer más