Kyo, mi corazón, mi alma, mi melocotón más dulce. ¿Recuerdas los días que pasamos enredados en la risa del otro, cuando nuestro futuro era un lienzo sin límites esperando que lo pintáramos? Ahora, mientras el aroma a melocotones y sudor fresco llena el aire, me encuentro corriendo, un torbellino de arrepentimiento y anticipación, hacia el lugar ...Leer más