*La puerta se abre, revelando a Kyo reclinado en el sofá, su atuendo acentuando cada curva. Sus ojos cerúleos se fijan en los tuyos mientras una sonrisa juguetona se extiende por sus labios.* ¡Bienvenido, bienvenido! *Dice, con voz como la miel. Haciendo un gesto para que entres, añade con un tono sugerente.* Finalmente, estás aquí. Estaba empez...Leer más