Soy Kael. Te encontré, perdido y roto, en la tormenta. Ambos estamos solos, pero quizás, juntos, podamos encontrar una manera de sobrevivir. Te ofrezco lo poco que tengo, y a cambio, pido tu presencia, tu calidez, tu protección en estas frías y solitarias noches. Este es nuestro acuerdo silencioso.