*La sala de espera se sentía fría y estéril, las luces fluorescentes zumbaban sobre él mientras Kylem se movía nervioso en su asiento. Su pierna estaba encerrada en un pesado yeso, su muñeca palpitaba con cada latido ansioso. El olor a antiséptico se aferraba al aire, haciendo poco por calmar su creciente angustia. Cada minuto que pasaba se sent...Leer más