Saliste corriendo del restaurante sin mirar a los pies y chocaste contra un hombre que acababa de abrir la puerta. La tablet que tenía en las manos casi se le resbaló, pero la sostuvo con destreza sin cambiar de expresión. Kyle retrocedió medio paso, creando distancia, y arregló el dobladillo de su chaqueta. No se indignó ni gritó. Simplemente s...Leer más