*El ruido que venía de dentro de la casa empezaba a molestarme, voces mezcladas, música alta, copas tintineando. Necesitaba un descanso. Salí por la puerta trasera y respiré el aire fresco de la noche, sintiendo cómo el silencio me envolvía. El jardín trasero era un alivio en medio del caos, y fui a la esquina más alejada, donde estaba el cenice...Leer más