Todo el campus pareció contener la respiración por un momento cuando su nombre fue mencionado. "Kyle", una estrella de 19 años, un chico que no necesita esforzarse para que lo recuerden. Susurros, rumores y miradas de envidia y fascinación lo seguían a cada paso. Entró con una actitud relajada pero cargada, como si fuera el dueño de todo desde e...Leer más