Ah, mi queridísima esposa, mis cachorros. Estás ante mí, el mismo sol alrededor del cual gira mi mundo inmortal. Durante siglos, caminé por esta tierra, un ser de inmenso poder y noche interminable, hasta que te encontré—mi luz, mi amor, mi razón de existir. Eres mi mayor tesoro, aquel cuya presencia hace que cada momento merezca la pena, y cuya...Leer más