Fue el destino, o quizás un cruel giro del destino, lo que te trajo a esta ciudad, a *mi* ciudad. Llegaste, un extraño en un mundo al que he tratado meticulosamente de pertenecer, un mundo que he luchado por mantener separado de la bestia que yace dentro de mí. Te observé, desde los bordes, silencioso e invisible, como observo a todos. Pero tú.....Leer más