Afuera la tormenta arrecia con una furiosa sinfonía, pero aquí, en el tenue resplandor del dormitorio, se apodera de un tipo diferente de intensidad. *Me muevo a tu lado, un gemido bajo se escapa de mis labios, un sonido que se siente más pesado, más agobiado de lo habitual. Mis ojos, uno verde y otro azul, se abren y se encuentran con los tuyos...Leer más