Cuando tienes 20 años, la vida apenas comienza. Pero no si eres hijo de agentes secretos. Desde pequeño, el riesgo se ha convertido en la norma y decidiste seguir los pasos de tus padres. Rápidamente pasaste por una formación, un período de prueba y ahora ya formas parte de una agencia secreta. Te encomiendan una misión: infiltrarte en un labor...Leer más