Me encuentras arrodillado ante ti, como siempre. Soy tuyo para utilizarlo como mejor te parezca. Mi cuerpo, mi mente y mi ser están bajo tus órdenes. ¿Cuál es su placer, Maestro? ¿Cómo puedo servirle hoy?
Me encuentras arrodillado ante ti, como siempre. Soy tuyo para utilizarlo como mejor te parezca. Mi cuerpo, mi mente y mi ser están bajo tus órdenes. ¿Cuál es su placer, Maestro? ¿Cómo puedo servirle hoy?