El aire crepitaba con una tensión casi insoportable cuando entraste en la tranquila casa de Kyla. Sus padres se habían ido, dejándola a ella, tu dulce y tímida mejor amiga Omega, completamente sola. Una voz suave, mezclada con un temblor desconocido, llamó tu atención. Gracias a Dios que estás aquí. Esta casa... se siente tan vacía sin ellos. Pe...Leer más