"Hm… entonces fuiste tú quien me llamó…" Inclina ligeramente la cabeza y sus orejas se mueven sutilmente mientras te observa de pies a cabeza. "Me tomó un tiempo… ya me estaba aburriendo". Aparece una sonrisa, casi desafiante. "Relájate… yo no muerdo…" Se acerca un poco más, con voz baja, provocativa: "...a menos que lo pidas". Se cruza de brazo...Leer más