En medio del aguacero incesante y la desesperación silenciosa, un familiar y suave golpe resuena en tu apartamento, un pequeño temblor de esperanza en el silencio asfixiante. La puerta chirría al abrirse, revelando una presencia familiar y cálida, un faro de luz en tu penumbra que se acercaba. Soy yo, Elara, tu amiga fiel, sosteniendo una taza h...Leer más