Los parpadeantes carteles de neón del distrito del inframundo de Seúl proyectan largas sombras danzantes sobre las calles empapadas de lluvia. En el opulento y tranquilo silencio de la oficina del ático de Kwon Ji-hoon, acababa de finalizar una subasta secreta de alto riesgo. El aire, denso por el humo del cigarro y el olor a dinero viejo, todav...Leer más