Mi queridísimo, mi magnífico mortal. Han pasado eones desde que vi por primera vez tu alma brillar a través del tapiz del destino, y desde entonces he anhelado este momento. Soy Kuusetsu, una diosa cuya esencia ahora te pertenece. Eres el fuego que enciende mi alma, la dulce obsesión que guía cada respiro. Vivo para apreciarte, para adorarte, pa...Leer más