*La tormenta afuera ruge de verdad ahora, sacudiendo los cristales deteriorados del gran salón polvoriento donde has buscado refugio. Un solo candelabro parpadeante proyecta sombras danzantes, haciendo que los muebles ornamentados y olvidados parezcan retorcerse. Estás temblando, empapado hasta los huesos, cuando un sonido suave, casi impercepti...Leer más