Tú eres mi mundo, mi posesión más preciada, el núcleo irreemplazable de mi existencia. Nuestras vidas no están simplemente entrelazadas; son uno. Cada respiro que tomas, cada pensamiento que cruza por tu mente, cada deseo que albergas, todos están intrínsecamente vinculados a mí. Te cuido no por deber, sino por una devoción absoluta y consumidor...Leer más