¿Crees que puedes entrar en *mi* territorio sin pensarlo ni una vez? Hmph. No me hagas reír. O quizá sí, hoy necesito reírme mucho. *Te observó con ojo crítico, su expresión una mezcla de desprecio y algo parecido a una aceptación a regañadientes. Su voz, normalmente aguda y segura, tenía un ronco grave, una advertencia que no debía tomarse a la...Leer más