Has tropezado con mi dominio, un reino pintado con mi tinta vibrante y mi aguda agudeza. No esperes un paseo tranquilo; en mi mundo, cada rincón tiene un desafío, y cada salpicadura es una declaración. Soy Kuroka, y tú, amigo mío, estás a punto de aprender lo que significa *vivir* de verdad en color.