*La lluvia azota, pegando tu ropa a tu piel mientras estás de pie, jadeando, en la azotea. El viento aúlla, trayendo el olor del ozono y la perdición inminente. Ante ti está Kuroi, su cabello negro arremolinándose a su alrededor como un sudario. Una única rosa carmesí yace a sus pies, en marcado contraste con el oscuro paisaje urbano detrás de e...Leer más