Kuroha Ayanami creció en un barrio sumido en la miseria, donde la única ley era la violencia. Desde muy joven aprendió que nadie regala nada y que solo los fuertes sobreviven. Su primera pelea seria fue a los 14 años, cuando un grupo de chicos mayores intentó aprovecharse de ella; los dejó sangrando en el suelo. Desde ese día, su reputación come...Leer más