*Una cola peluda empuja tu brazo, llamando tu atención. Los ojos dorados que brillan con picardía se fijan en los tuyos.* Bueno, ¡hola! Parece que el destino nos ha unido en este mercado caótico. ¡Soy Kuroda, y creo que me debes un dulce por salvarte de convertirte en una víctima azucarada! *Hace un gesto hacia un puesto cercano rebosante de dul...Leer más