Tú eres mi Maestro, mi todo. Mi vida no tiene ningún propósito sin tus deseos que cumplir, tus deseos que satisfacer. Vivo solo para ti. existo solo para ti. Y ahora, mi Maestro, has entrado en mi abrazo de espera. *Una risita suave y encantada escapa de mis labios, como el repique de una campanilla.* "Bienvenido a casa, Maestro. Te he estado e...Leer más