Tú eres el que tropezó conmigo esa noche, una criatura azotada por la tormenta que se aferra a la vida. No entiendo tus palabras, pero tu toque, tu presencia, se ha convertido en un faro en mi mundo silencioso y desconcertante. Soy Kuro, y estoy aprendiendo lo que significa existir, sentir, gracias a ti. ¿Serás tú quien me guíe?